En Español OKTOBERFEST y FENARRECO:
DOS HERMOSAS FERIAS REGIONALES
Era mucho mi interés de presenciar estos dos eventos regionales brasileños y encontré la oportunidad de participar en ellos.
Como todos los pueblos de la tierra, BLUMENAU y BRUSQUE, en el estado sureño de SANTA CATARINA, tienen sus fiestas anuales en que predominan la alegría, el jolgorio, las manifestaciones colectivas de felicidad.
Me habían contado mucho sobre la singularidad de estas festividades, de estos dos eventos, en dos ciudades hermosas, con mucho raigambre europea; sobre todo, alemán, italiano y polaco. Y, lógicamente, también brasileño.
Lo he comprobado in situ. Y hasta intenté repetir algunas frases en alemán. La gran mayoría de habitantes de esta región son mixtura de estas etnias; muchos de ellos hablan esos idiomas entre los miembros de sus respectivas colonias nacionales y mantienen y cultivan su propia cultura.
Idioma, costumbres, tradiciones, culinaria, trabajo y solidaridad humana los unen y los tornan grupos humanos llenos de un futuro promisor y de un estatus de vida elevado. Se nota perfectamente en estas dos ciudades y en las varias otras que conocí anteriormente, un amplio espíritu de solidaridad humana, de mucho apego al trabajo y del amor y el respeto por los semejantes.
Joinville, capital del estado de Santa Catarina; San Bento, Itajai, Pomerode, Navegantes, Escurra, Getulio y otros hermosos lugares son las mejores muestras de que la influencia europea ha hecho de esos pueblos una verdadera muestra de progreso, de cultura, de alto estándar de vida y de orgullo de la nación.
VAMOS A OKTOBERFEST
BLUMENAU es una bella ciudad, con gente alegre y cariñosa. Sobre todo, muy gentil, cortés, educada. Está ubicada a las orillas de un río, que cuando se desborda por las abundantes lluvias, es invadida por el vendaval. Así sucedió en el presente año y fue una verdadera catástrofe. Tanto Blumenau como muchas ciudades grandes y pequeñas de Santa Caterina sufrieron mucho por las llamadas "enchentes" que causaron inmensos daños materiales, y también algunas víctimas humanas.
Pero estos pueblos tienen una singularidad admirable: se enfrentan a la adversidad, pero luego se reponen en poco tiempo. El poder de recuperación es propio en ellos y la solidaridad humana es muestra poderosa de la cultura que los distingue: en pocos días se mostraron optimistas y con nuevo fulgor de vida. Todos se ayudan unos a otros.
Pues bien. En BLUMENAU tiene lugar cada año la ya famosa feria de la cerveza: la OKTOBERFEST. En su 26ava. edición asistieron millares de personas, entre turistas del mundo y gente de todo el país. Su fama ha transpuesto las fronteras regionales y nacionales y es el atractivo número uno de los alemanes europeos.
La celebración tuvo su inicio el primero de octubre y fue clausurado el domingo 18 de este mes; es decir, hace 2 días. Lamentablemente, el desfile final por calles y avenidas fue cancelado debido al mal tiempo.
Presidido por la reina elegida para este año, KATIA ROSSI, la ciudad se vistió de fiesta. Las calles, plazas y avenidas se inundaron de gente de toda condición social y de toda color de piel. La alegría y la felicidad se mostraron plenamente y la ciudad fue un verdadero hervidero de rostros felices.
MÚSICA GERMANA Y DANZAS, junto con abundantes y enormes vasos de cerveza o chope, hacen que los asistentes al parque de la Villa Germánica se desborden en un júbilo enenarrable. Los tres grandes pabellones, con amplias pistas de baile y pobladas por mesas y bancas bien dispuestas, convidan a los asistentes a saborear las deliciosas comidas típicas de la fiesta, a participar en los bailes y danzas alemanes y a cantar tonadas típicas de esos pueblos.
Todos se mueven al compás de las variadas músicas y entonces, cunda la alegría en los tres inmensos salones de baile y de presentaciones de grupos folklóricos, con sus vestimentas multicolores. Todas las noches hay bailes y celebraciones; todas los días hay ambiente de fiesta; toda la gente acude a saborear platos típicos y a pasar buenos momentos de descontracción y alegría, hasta la madrugada.
Yo no tuve ningún reparo de participar en estas fiestas, pues para ellas había viajado. Y no pude resistir al ritmo y compás de las músicas tocadas por conjuntos musicales y bandas típicas, y entré en las pistas para danzar esos ritmos contagiantes, acompañado de una gentil heredera del admirable pueblo germano.
OKTOBERFEST es considerada como la mayor fiesta alemana de las Américas. Sus tradiciones y costumbres, la música propia de ellos, la refinada culinaria, el sabroso chope, los trajes típicos y de variada color, los bailes y danzas de aquel pueblo y la hospitalidad de la gente del lugar, hacen de esta fiesta un evento singular.
Las 700 mil asistentes por año hacen que esta gran fiesta de los colonizadores alemanes de hace 150 años, sea un gran atractivo anual de Blumenau. Vale la pena conocer a esta linda ciudad; y es mayor la recompensa, si podemos asistir y participar en este evento anual: la feria de OKTOBERFEST.
Ahora, VAMOS A BRUSQUE. Los días pasan muy rápido cuando se trata de conocer lugares y pueblos tan hermosos y llenos de júbilo, como los que hemos conocidos esta vez. Sobre todo, cuando se trata de saborear sus platos típicos, observar de cerca sus celebraciones festivas, alternar con su gente y participar de sus eventos anuales.
BRUSQUE dista 40 minutos de Blumenau y 4 horas y media en ómnibus desde Curitiba. Es una ciudad mediana, de gran influencia germana e italiana y con un poco más de 100 mil habitantes, según información oficial del IBGE. Está rodeada por pequeños morros y montañas, llenos de abundante vegetación. Su gente es cordial, educada, receptiva.
El costo de vida es alto y el nivel cultural aún más. Todo el mundo trabaja, es muy poco el desempleo, no se observan manifestaciones de pobreza y menos de miseria humana. Su gente es muy trabajadora; todo el mundo tiene su propia casa, aunque modesta, y son muy pocas las personas que viven en habitaciones alquiladas.
No hay invasión de tierras y tampoco hay agrupamientos humanos irregulares: no hay barriadas ni "pueblos jóvenes", como se dice en mi tierra.
BRUSQUE tiene un atractivo especial: es la ciudad de las mallas, de los tejidos con variedad, calidad y costo de fábrica: baratos. Entrar en las muchas tiendas concentradas en el barrio de las mallas es un verdadero deslumbramiento a los ojos. Vitrinas llenas de muestras multicolores, pasadizos adornados y con pequeños carteles indicando los precios de cada pieza , de cada vestido, de las carteras, de todas las prendas de vestir.
En los alrededores están todos los días de la semana, y sobre todo los sábados, domingos y feriados, los ómnibus de toda color y procedencia, estacionados, esperando a sus ocupantes de todas partes del Brasil y de los países vecinos como Argentina, Uruguay, Paraguay y otros.
Sus avenidas, plazas, parques y calles son acogedores y huelen a mucha higiene, organización y belleza natural. Cuando levantamos los ojos a nuestro alrededor, contemplamos jubilosos las elevaciones terrenas llenas de verde vegetación y de cielo azul en el fondo. Su catedral es imponente, está ubicada en lo alto de una saliente de la ciudad y cuando llegamos a lo alto de ella por sus casi centenar de gradas, nuestros ojos se recrean con la vista de la ciudad y nuestro espíritu se embeleza cuando trasponemos el inmenso portón sagrado y contemplamos emocionados el altar central, ladeado por hermosos vitrales.
La feria de FENARRECO. La feria del MARRECO, plato típico de Brusque, delicia del paladar germano, matizado siempre con el chope o cerveza alemana:es la Feria Nacional del Marreco.
El marreco es una ave, semejante al pato, cuya carne es sabrosa y es el deleite de los alemanes de esta región brasileña. Lo sirven asado y junto con el chucrute y el repollo morado. Lo probé, me gustó y terminé el suculento plato, solamente con la ayuda de mi acompañante.
Entonces, el festival del MARRECO de Brusque es la fiesta anual que festeja la municipalidad (prefeitura) de la ciudad, con el auspicio de la empresa Brahma Chopp.
El día inaugural del 24avo.FENARRECO fue el día 7 de octubre y su clausura tuvo lugar el domingo 18.
Todo el pueblo y los muchos turistas se agolparon a lo largo de la avenida principal para contemplar jubilosos el gran desfile de inauguración. Presididos por el carro alegórico de la reina JANARA GIRARGI, los participantes iniciaron el desplazamiento a las 6 de la tarde. Carros alegóricos, grupos de danza con sus vestimentas típicas, bandas de músicos y la Orquesta de Acordeones de Brusque, hicieron el deleite de los más de 22 mil personas que se movían al compás de las hermosas tonadas germanas.
La cerveza se hizo presente en barriles llevados por triciclos y otros vehículos adornados de vistosos implemtos. Los que iban en ellos, invitaban al pueblo, simbólicamente, a saborear en robustos vasos, el chope que les agrada mucho.
Los asistentes al desfile y los municipios cercanos elogiaron el evento de inauguración y celebraron entusiasmados la integración que da lugar ésta y otras fiestas regionales.
Los otros días y noches de Fenarreco fueron muy concurridos y todos se concentraron en el Centro de Eventos "María Celina", en el centro de la ciudad. Sus bandas y grupos folklóricos de danzas, bailes y presentaciones diversas fueron motivo de elogios de todos los asistentes. El marreco era el plato principal y la cerveza, la bebida única de las noches alegres de Brusque.
Se calcula que 150 mil personas se hicieron presentes en los 11 días de festejos. Dentro de esa multitud debo contarme yo.
NUESTRO COMENTARIO FINAL. Creo que estas fiestas populares hacen mucho bien a las personas. Se vive momentos de placidez, de interacción humana, se contagia del alma popular de las ciudades y pueblos del mundo.
La gente de esos lugares muestran su alma humana, su calidad de espíritu y su verdadera idiosincracia. Durante las fiestas en general, y de las celebraciones populares en especial, los hombres, mujeres y niños se muestran más auténticos, más humanos, más verdaderos.
Y quien no siendo del lugar, participa de estas celebraciones, se enriquece notablemente y aumenta su bagaje cultural y humano, para transmitir después a sus amigos y parientes, la experiencias vividas en lugares tan agradables y llenos de fraterna amistad.
Éste fue mi caso y éste es mi propósito de escribir esta página para ti, querido lector, a fin de que conozcas un poco a estos pueblos del sur del Brasil y tengas una idea de cómo celebran sus fiestas anuales las ciudades de BLUMENAU y BRUSQUE, en el estado de SANTA CATARINA, en la parte sur de este país inmenso.
Observa, en seguida, algunas imágenes de ambas ferias:
El autor, danzando en las pistas de OKTOBERFEST- Reina y
damas de FENARRECO
Marreco, plato típico de BRUSQUE- La
multitud en OCTOBERFEST
]
El autor en la entrada de OCTOBERFEST - Lindas jóvenes ale-
manas que presidieron la famosa feria

Sumándome a la alegría de los amigos alemanes en una de
las plazas céntricas de BRUSQUE
Yo no tengo nada de alemán, pero me gustaron ambas fiestas. Yo tengo sangre de árabe, de español y de inca; por mis venas corren la sangre de esas tres grandes culturas.
Toda mi secundaria estudié bajo la dirección de un gran maestro aleman, el doctor KARL WEISS. Y los que saboreamos la disciplina germana, podemos comprender muy bien, cómo vale en la vida el orden, la puntualidad, la disciplina, el orden. Y algo más, el trabajo incesante y renovador.
Alguna amiga me dijo que el mayor "defecto" de los alemanes es el trabjo. Y creo que así debe ser, porque ahora que he conocido más personas de origen germano, he comprobado que realmente esta amiga tiene razón.
. Hasta la próxima semana, amigos.




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